El lúpulo: el espíritu de la cerveza

Un verdadero experto sabe disfrutar de una buena cerveza a solas y en compañía. Pero lo cierto es que esta bebida ha acompañado las reuniones sociales desde hace milenios, siendo el ingrediente principal en celebraciones alrededor del mundo y disfrutada por igual tanto por expertos como por consumidores ocasionales. Pero no todas las cervezas son iguales, y parte del disfrute consiste en saber identificarlas. Uno de los elementos que más influyen en el sabor es el lúpulo, un ingrediente presente en todas las cervezas pero un desconocido para el público general.

¿Sabes en qué consiste este ingrediente? ¿Qué propiedades aporta a la cerveza? Este artículo te ayudará a conocer las principales características de este a menudo desconocido ingrediente, para que saques el auténtico cervecista que llevas dentro y sepas disfrutar al máximo de una buena cerveza lupulada.


¿Qué es el lúpulo?


El lúpulo es una planta trepadora que, cultivada en estructuras verticales, puede alcanzar los 8 metros de alto. Se cree que es originario de China, y tuvo una gran expansión en Europa central, donde se empezó a emplear en la elaboración de cerveza en la Edad Media. Las flores de la planta femenina producen una sustancia llamada lupulina, con una serie de propiedades que aportan mucho más que el sabor único de la cerveza.

¿Cómo influye el lúpulo en la cerveza?


Una de las principales aportaciones del lúpulo en el resultado final de la cerveza es su sabor. Podemos caracterizar el lúpulo según su funcionalidad, aquellos que debido a la cantidad de alfa-ácidos que contienen son de carácter amargo y los ricos en aceites esenciales son de carácter aromático. Además existen algunas variedades de lúpulos que son de doble propósito, aportando tanto amargor como aromas.



¿Cómo se utiliza en cervecería?


El lúpulo se agrega durante la ebullición porque a estas condiciones los alfaácidos isomerizan para convertirse en iso-alfaácidos que son los verdaderos responsables del amargor de la cerveza, de manera que cuanto más temprana sea su adición mayor será su aporte de amargor y cuando más tardía mayor carácter aromático aportará. También se puede agregar al final de la fermentación como Dry-Hopping con el objetivo de aportar solo aromas. Pero los beneficios del lúpulo van mucho más allá del sabor. Su composición aporta propiedades antisépticas y ayuda a estabilizar la espuma de la cerveza.

Aprendiendo a apreciar el lúpulo


Hoy en día existe una amplia variedad de lúpulos que consiguen aportar una gran cantidad de matices distintos y que hacen de cada cerveza un producto único. Y, al igual que sucede con las variedades de uva en el vino, cada variedad de lúpulo confiere un sabor particular que va desde aromas muy particulares a ese punto amargo característico. El secreto de todo buen cervecista es saber identificar estos matices para disfrutar al máximo de esta bebida, tanto por sí misma como sabiendo encontrar los mejores maridajes y complementando así tus platos favoritos a la perfección.

Y tú, ¿te consideras un cervecista? En nuestro país contamos con una amplia variedad de cervezas para experimentar, desde aquellas con influencia belga o alemana hasta nuestras cervezas españolas de siempre, como Alhambra 1925 que se caracteriza por el uso de lúpulo Saaz. Ya tengas experiencia en el tema o te estés animando a descubrir el universo cervecero, en Los Cervecistas tienes toda la información que necesitas para convertirte en un verdadero experto.


Porque con la cerveza, cuanto más sabes, mejor sabe.